Locución adjetiva. Este término en la actualidad se encuentra desusado, se empleaba en el idioma castellano por lo general para denotar alguna desaprobación, censura, reproche, condena, rechazo, crítica, reprensión, reprobación, vituperio, disgusto, amargura, aflicción, enfado, contrariedad, roce, pena, enojo o pesadumbre ante lo que se refiere o enuncia, se le conoce en el idioma español como enhoramala.
Etimología
ablo etimológicamente es de origen incierto; conferido de la locución adjetiva «enhoramala».